Fraud Reality Expectativas para el 2010
Autor: Consuelo Herrera, CAMS, CFE, FCPA
De acuerdo a muchos pronósticos de organizaciones especializadas, las perspectivas para el año 2010 muestran una tendencia a incrementar el nivel de fraude en las organizaciones. Por ejemplo, la encuesta de Ernest & Young en Europa muestra las siguientes conclusiones:
1) Aparentemente la tolerancia a comportamientos inéticos se ha vuelto complaciente, según la encuesta, 47% de los entrevistados (2,246) consideró que era aceptable y tolerable cuando se trata de ayudar a las organizaciones en una situación como la que vivimos con demasiadas presiones económicas.
2) 25% pensó que es aceptable ofrecer dinero para ganar un negocio.
3) 13% de los gerentes entrevistados pensó que manipular la información financiera es aceptable en las condiciones económicas actuales.
Por otro lado, la misma encuenta determinó que el 70% de los empleados espera que hay medidas que los gobiernos implementen para exigir responsabilidad de parte de los directivos de una organización. Una medida que es considerada pertinente sería que los gerentes que se presten para prácticas corruptas, justificadas por presiones debido a la situación económica, deben responder civil y criminalmente.
Mi propio punto de vista es que el fin no justifica los medios. El verdadero problema que enfrenta el mundo hoy es que todos buscamos “justificar” nuestro comportamiento. Sin embargo, no hay que buscar mucho para llegar a la conclusión que todas las conductas reprobadas como crímenes de cuello blanco: fraude, soborno, corrupción, ganacias ilícitas, evasión de impuestos, tráfico de humanos y esclavitud moderna, están claramente descritas en la Biblia a lo largo del Antiguo y Nuevo Testamentos. Queremos ver cambios en la economía? Simple todos tenemos que volver los ojos a la fuente de Sabiduría, en la cual se basan incluso las leyes más severas, obviamente sin darle el crédito que le merece: la Palabra de Dios y lo que Jesús nos enseñó con su ejemplo y con su palabra.
Algunos ejemplos para reflexionar en este final de año:
Éxodo 23:8 Y no aceptarás soborno, porque el soborno ciega aun al de vista clara y pervierte las palabras del justo.
Deuteronomio 16:19 No torcerás la justicia; no harás acepción de personas, ni tomarás soborno, porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras del justo.
Proverbios 17:8 Talismán es el soborno a los ojos de su dueño; dondequiera que se vuelva, prospera.
Proverbios 17:23 El impío recibe soborno bajo el manto, para pervertir las sendas del derecho.
El poder corruptor del dinero
Sobre la Corrupción Biblia Electrónica Cristiana
Nadie pone en duda que el dinero es una necesidad en el mundo actual. Si se lo suprimiera sería inimaginable la sociedad moderna. Sabemos también que el dinero no es “intrínsecamente perverso” y que es posible hacer de él un uso moral, conforme a los designios de Dios, si se lo maneja como quien administra algo que El ha puesto en nuestras manos y de cuyo empleo habrá que darle cuentas.
Sin embargo, y a causa de la impronta que el pecado ha dejado en el corazón humano, es fácil que los hombres empleen mal el dinero y le atribuyan una importancia que no tiene. San Pablo nos previene que “la codicia es una idolatría” (Col 3, 5), con lo que nos está advirtiendo que el dinero puede llegar a adquirir los contornos de una “divinidad” a la que todo se pospone y a la que se está dispuesto a sacrificarlo todo. Sobran ejemplos para demostrar que esto es, por desgracia, una triste realidad. La enseñanza del Apóstol es el eco fiel de la de Jesús: “Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero” (Mt 6, 24; Lc 16, 13). Poco antes el texto de San Lucas habla del .”dinero injusto” (v. 9), en el sentido de que el dinero puede ser ocasión de cometer injusticias. Estas palabras de Jesús explican por qué nos advierte que “nos guardemos de toda codicia” (Lc 12, 15), es decir de todo apego inmoderado a los bienes de este mundo. Hacia el fin de su vida, San Pablo escribe un texto aleccionador: “… nosotros no hemos traído nada al mundo, y nada podemos llevarnos de él. Mientras tengamos comida y con qué vestirnos, estemos contentos. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el afán del dinero, y algunos, por dejarse llevar de él se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores” (1 Tm 6, 7-10).
En forma positiva Jesús proclamó bienaventurados a los pobres en el espíritu y a los limpios de corazón (Mt, 5, 3.8), bienaventuranzas que constituyen la oposición radical a la avaricia y al endiosamiento de los bienes materiales. En la parábola del sembrador, al explicar por qué la Palabra de Dios queda en algunos sin dar fruto, dice que a veces cae entre “abrojos y espinas”, y que eso representa a los que la oyen, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin dar fruto (Mt 13, 6.22).
Cuando decidamos que todos tenemos parte ya sea por omisión o por comisión y decidamos que nuestra prioridad es la Salvación eterna y la de nuestros seres amados, habremos establecido lo que realmente es valioso. Seguir a Jesús, sabiendo que cuando confesamos nuestros pecados, nos arrepentimos y aceptamos a Jesús como nuestro Salvador y Señor, todas las justificaciones que queremos hallar para justificar crímenes de cuello blanco quedarán sin validez. Entonces y solo entonces las estadíscas sobre fraudes, corrupción, sobornos, lavado de activos se reducirán severamente porque quienes siguimos a Jesús tendremos un compromiso muy grande de vivir de acuerdo a los Principios que Dios nos dió para hacernos merecedores de la tierra prometida aquí y en la eternidad.
Un abrazo muy efusivo para todos y muchas bendiciones durante el 2010 y siempre!